Agradecimientos


Agradecimientos

En primer lugar quiero agradecer a la Comisión Directiva de la Sociedad Argentina de Coloproctología por haberme honrado con la designación como Relator Oficial del 41° Congreso Argentino de Coloproctología 2016 en el tema “Pesquisa del Cáncer colorrectal”. Como muchos de ustedes saben, esta temática, que aparece, a priori, alejada de la actividad quirúrgica habitual, despertó en mí, hace muchos años, una gran curiosidad. El mayor conocimiento adquirido mediante la consulta de la cuantiosa evidencia científica publicada transformó la curiosidad en un interés creciente. Las instancias de aprendizaje, destinadas a capacitarme para la organización de programas de control del cáncer, los proyectos de investigación y las iniciativas de gestión la convirtieron en una actividad verdaderamente apasionante y a partir del 2011 cuando fui nombrado como Coordinador del Programa Nacional de cáncer colorrectal del Instituto Nacional del Cáncer se ha transformado en una enorme responsabilidad.
A veces me pregunto: ¿Cómo llegué hasta acá?
Esta historia, que tiene sus comienzos hace más de 16 años, tiene algunos momentos relevantes que me brindaron el conocimiento y la capacitación profesional necesaria e indispensable para poder involucrarme cada día más en una actividad que hoy considero el desafío profesional más trascendente de mi vida.
Corría el año 2000 y en ese entonces fui designado para coordinar la primera “Guía de Consenso Intersocietaria de recomendaciones para la prevención y detección temprana del cáncer colorrectal” en Argentina en un trabajo en conjunto con representantes de la Sociedad Argentina de Gastroenterología, la Sociedad Argentina de Coloproctología, la Federación Argentina de Gastroenterología, la Federación Argentina de Asociaciones de Endoscopía Digestiva y la Asociación Argentina de Oncología Clínica. El resultado del consenso alcanzado se presentó en el “Congreso de Gastroenterología y Endoscopía Digestiva-Argentina 2000”. La guía fue refrendada por las respectivas comisiones directivas de las sociedades intervinientes.
En el año 2003, en el Hospital de Gastroenterología “Dr. Carlos Bonorino Udaondo” mediante el apoyo financiero de una beca de investigación “Ramón Carrillo-Arturo Oñativia” del Ministerio de Salud de la Nación, junto a mi esposa la Dra. Silvia Pedreira, médica gastroenteróloga del hospital en ese entonces, llevamos adelante el “Estudio piloto de pesquisa del cáncer colorrectal” empleando el tamizaje poblacional con el test imnunoquímico de sangre oculta en materia fecal, seguido de colonoscopía complementaria en los casos positivo. Alli comenzamos a vislumbrar las posibilidades y dificultades de este tipo de pesquisa en nuestro contexto de salud.
Al año siguiente, 2004, nuevamente obtuvimos una Beca “Ramon Carrillo-Arturo Oñativia” para desarrollar el “Estudio piloto II de pesquisa del cáncer colorrectal”. En esta investigación llevamos adelante una estrategia combinada utilizando el mismo test imnunoquímico de sangre oculta en materia fecal junto a una sigmoideoscopía flexible. Esta investigación también nos permitió recoger datos de importancia para la implementación de una pesquisa del CCR.
En 2004, participé en la elaboración de la “Guía de Recomendaciones para la Prevención del Cáncer Colorrectal” que surgió del consenso intersocietario convocado por la Academia Nacional de Medicina y cuyas sociedades participantes fueron la Academia Argentina de Cirugía, Asociación Argentina de Cirugía, Asociación Argentina de Oncología Clínica, Asociación Médica Argentina, Endoscopistas Digestivos de Buenos Aires, Federación Argentina de Asociaciones de Endoscopía Digestiva, Federación Argentina de Gastroenterología, Sociedad Argentina de Cancerología, Sociedad Argentina de Coloproctología y Sociedad Argentina de Gastroenterología.
En septiembre de 2010, fui convocado para la actualización del Consenso del 2004 que se denominó “Guía de recomendaciones para la prevención y detección precoz del cáncer colorrectal” en la cual participaron las mismas Sociedades Científicas intervinientes en el Consenso 2004 incorporándose ese año la Sociedad Argentina de Patología y la Sociedad Argentina de Radiología.
Sin embargo, el hito más importante relacionado a mi formación y capacitación profesional sobre programas de pesquisa, fue la obtención en 2007 de una beca del “Programa de apoyo integral para la detección temprana del cáncer en Latinoamérica” de la Sociedad Americana del Cáncer, con el proyecto “Prevención y detección temprana del cáncer colorrectal” presentado con la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (LALCEC), que incluyó un programa de capacitación profesional que se extendió entre 2007 y 2010.
La Sociedad Americana del Cáncer tenía como objetivos fomentar y desarrollar las capacidades para la organización de programas de control del cáncer en Latinoamérica.
En el año de finalización de la beca de la Sociedad Americana del Cáncer se crea el Instituto Nacional del Cáncer en Argentina. Me parece oportuno agradecer a las Autoridades Nacionales de entonces, a la Sra. Ex Presidente de la Nación, Dra. Cristina Fernández de Kirchner y al Sr. Ex Ministro de Salud, Dr. Juan Manzur por la creación del Instituto Nacional del Cáncer (INC) en septiembre de 2010, lo que representa, a mi entender, una bisagra en el abordaje de políticas públicas de salud destinadas al control del cáncer en Argentina.
Al Instituto Nacional del Cáncer fui convocado a mediados del 2011 y, entre junio y diciembre de ese año, elaboramos un diagnóstico de situación del cáncer colorrectal en Argentina con el objetivo de conocer en profundidad la situación de la organización, cobertura y acciones de prevención y control de la enfermedad en el país. Sus resultados se divulgaron en diciembre de 2011 en la publicación “Cáncer colorrectal en Argentina. Organización, cobertura y calidad de las acciones de prevención y control”, donde, además, se presenta una propuesta de Programa Nacional de prevención y detección temprana del cáncer colorrectal en Argentina y se consideran las acciones necesarias para su implementación progresiva, adaptada a la disponibilidad de recursos.
En diciembre de 2013, dando curso a nuestra propuesta, se crea oficialmente el Programa Nacional de prevención y detección temprana del cáncer colorrectal en Argentina mediante la resolución 2.173 del Ministerio de Salud de la Nación. Agradezco al Dr. Juan Manzur por el reconocimiento e impulso que le dio esta medida a nuestra gestión.
Agradezco a las Autoridades del Instituto Nacional del Cáncer, especialmente a su Director, el Dr. Roberto Pradier, a la ex Directora Dra. Graciela Jacob, a la Dra. María Viniegra, ex Coordinadora Técnica del INC, a la Dra. Silvina Arrosi, Coordinadora del programa de cáncer cervicouteríno del INC y al Dr. Javier Osatnik, ex integrante del Consejo Ejecutivo del INC, por permitirme trabajar con libertad, por enriquecer la labor de nuestro equipo con el aporte de la experiencia, por el aliento y apoyo a nuestra gestión, el consejo y las observaciones pertinentes para permitirnos sortear los caminos difíciles y cambiantes de la gestión pública.
Agradezco además a todos los integrantes del Instituto Nacional del Cáncer que con su compromiso apoyo y trabajo nos permiten desarrollar nuestra tarea y nos ayudan a mejorar nuestra misión, y en especial a mi equipo del programa nacional: Licenciada Luciana Iumatto, Licenciada María Laura Bidart, Dra. Karina Collia Ávila, Licenciada Celeste Viedma, Dra. Claudia Bestani y nuestra asistente administrativa Srta. Florencia Franco por la capacidad, compromiso y el trabajo de calidad que desarrollan para hacer mucho más fácil mi tarea de coordinación.
Al Consejo Asesor del Programa y todos los referentes provinciales.
A los colaboradores y revisores del presente relato, profesionales de reconocida capacidad y experiencia que le dieron jerarquía y excelencia a cada capítulo del mismo.
A mis colegas y amigos de la sección Coloproctología del Hospital de Gastroenterología y del Centro Privado de Cirugía y Coloproctología por el apoyo y colaboración permanente.
A mi familia, mis queridos viejos María y Federico por el ejemplo que fueron para mí como personas de bien y por haberme dado las herramientas necesarias para mi desarrollo personal y profesional. A Silvia, mi incondicional compañera de ruta y a mis hijos Federico, Mauro y Franco le doy las gracias por comprender mi compromiso con esta profesión.